31 de octubre de 2011
27 de octubre de 2011
26 de octubre de 2011
Poeta Juan Gelman
Arte
poética
Entre
tantos oficios ejerzo éste que no es mío,
como un
amo implacable
me
obliga a trabajar de día, de noche,
con
dolor, con amor,
bajo la
lluvia, en la catástrofe,
cuando
se abren los brazos de la ternura o del, alma,
cuando
la enfermedad hunde las manos.
A este
oficio me obligan los dolores ajenos,
las
lágrimas, los pañuelos saludadores,
las
promesas en medio del otoño o del fuego,
los
besos del encuentro, los besos del adiós,
todo me
obliga a trabajar con las palabras, con la sangre.
Nunca
fui el dueño de mis cenizas, mis versos,
rostros
oscuros los escriben como tirar contra la muerte.
25 de octubre de 2011
24 de octubre de 2011
Identidad y bicentenario
Significado
y noción
"Tener patria es un regalo al que tarde en tarde hay que
corresponder."
Gabriela Mistral
Gabriela Mistral
Hemos sido
un país que ha estado preocupado más por parecerse a otros modelos, que
tratando de fortalecer una identidad propia. Quizás una aproximación al por
qué de estos cuestionamientos la da el
historiador Gerardo Caetano, durante una charla en Nueva Helvecia, en 1993: “Uno
puede decir sin temor a equivocarse o exagerar que el Uruguay ha sido un
país que a lo largo de su historia ha
estado obsesionado por el "afuera" del mundo y la región. En realidad
no pudo haber sido de otra manera: si tenemos en cuenta los itinerarios de su
historia social, si reparamos en su configuración demográfica, en el proceso de
construcción de su cultura, en las modalidades colectivas de encarar la política
o de incorporarse a los debates del mundo, difícilmente podamos contradecir esa
percepción. El "afuera" ha sido para los uruguayos, como ha dicho
Francisco Panizza, una "imagen constitutiva" y una "mirada
constituyente". El mundo y la región, en efecto, han constituido una y
otra vez una referencia de comparación, pero también han sido concebidos y
percibidos colectivamente como un lugar desde donde se nos mira y se nos
"constituye" (en toda mirada hay un proceso de constitución del que mira).
En suma, el de los uruguayos ha sido históricamente un "adentro" muy interpenetrado
por el "afuera", en donde las fronteras entre una y otra dimensión resultan
borrosas.
Aunque
claro, como dijo el escritor Hugo Achúgar en una entrevista, “por suerte no se
ha inventado un identidómetro” No hay medida para la identidad nacional y un
aparatito para calcularla. La identidad es un conjunto de identidades, no hay
un modo único. Hay distintas construcciones. La identidad es, antes que nada,
un proceso. No es una cosa fija, esencial. La identidad, como proceso humano,
es un conjunto de valores, de emociones, de percepciones, es algo que va
cambiando con el tiempo y que es mucho más diversa que lo que se cree. Hay una tendencia
a fijar la identidad, que, reiteramos, es un proceso que no se puede medir. La
identidad es algo que la gente construye, que está en el imaginario, en eso que
llama el imaginario social. La identidad no solo está en lo que uno percibe,
sino –y sobre todo- en lo que los demás nos perciben.
Los
uruguayos deberíamos bucear en nuestro patrimonio, en la memoria colectiva
tratando de encontrar significados. La noción es el conocimiento elemental que
se tiene de algo. Y eso es lo que pasa
cuando no profundizamos en las cosas propias. Da la sensación que, hasta el
momento, solo nos conformamos, simplemente con nociones. Que los días del
patrimonio, que el recuerdo del bicentenario, más allá de todos los fuegos
artificiales, sirva para que le encontremos el significado al concepto de
nación y superemos la débil noción de patria que tenemos.
Artículo publicado en el suplemento especial del diario Primera hora de San José con motivo del Bicentenario y el Día del Patrimonio. 22 de octubre de 2011
21 de octubre de 2011
El poético abrazo de la noche
A propósito de “Es inmensa la noche”, de Jaime Clara.
A propósito de “Es inmensa la noche”, de Jaime Clara.
Si bien Jaime Clara (San José de Mayo 1965) no es alguien desconocido
para el público uruguayo tal vez sea una agradable sorpresa encontrarse
con su poesía. Excelente periodista, conductor radial, docente y
dibujante, Clara se estrena para el público uruguayo con Es Inmensa La
Noche, si bien había debutado en estas lides con un libro al que no pude
acceder todavía Sin Pecado Un Adorno(editorial Argenta- de Buenos
Aires) en 1999. La Noche como poética y trascendente mezcla de
misteriosa oscuridad y regazo materno , pero también infranqueable
recorrido de soledad y acaso también de desamparo se extiende por este
bien estructurado libro de 35 poemas. Dos elementos, que se sospechan
nocturnos, se trasladan por estas páginas: La Muerte y otro factor
importante para enfrentarla: La Esperanza. Esperanza también en la
muerte definitiva de La Muerte:”… no es un ruego/es un deseo” (Una
Esperanza). Se trata de llegar a través de ella como a través de un
oscuro laberinto, a un lugar donde no se note la miseria del mundo que
menciona André Bretón en uno de los excelentes epígrafes sembrados por
el libro. La tarea es utópica y ardua pues la esperanza supone el
paralelo concepto de Fé. Pero esas ciudades son impías,
despersonalizadotas: “Le llamó la atención que la ciudad estaba vacía:
los semáforos funcionaban para ella sola , pero igual los respetaba”
(Gloria). Las ciudades son ajenas porque “…los relojes, eternos, navegan
por las calles. Un auto elude una nube al mismo tiempo que el futuro se
cae.” ( Apocalipsis Ahora). Un paisaje desolador, amedrentador, muy a
pesar de los seres humanos responsables de esos no lugares. “Sólo el
silencio habla” sentencia otro epígrafe esta vez del desaparecido
compatriota Salvador Puig y esta ciudad parece resumir el soplo de un
Dios desolador: “no existe el odio/no brotan los sentimientos/es la
comarca de la indiferencia(Gran Ciudad II).
Pablo Galante
19 de octubre de 2011
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