Durante el mes de julio, de visita en El Puerto de Santa María, en Cádiz, tuve la suerte de charlar, en el marco de una serie de actividades vinculadas a las artes plásticas, con el artista Daniel Sueiras, uno de los más destacados de la ciudad. Fue en un precioso hotel, un viejo monasterio, con un público interesado que colmó la sala, en un caliente verano portuense. Fue un honor participar. Fotos Alva Sueiras.
9 de septiembre de 2016
Cesare Pavese
"La única alegría en el mundo es comenzar. Es hermoso vivir porque vivir es comenzar, siempre, a cada instante."
Cesare Pavese (1908-1950). Nació un día como hoy.
8 de septiembre de 2016
Antonín Dvořák
Un día como hoy, nació Antonín Dvořák (1841-1904) compositor natural de Bohemia —territorio entonces perteneciente al Imperio austrohúngaro—, posromántico y considerado el principal representante del nacionalismo checo en la música. Está considerado como uno de los grandes compositores de la segunda mitad del siglo XIX. Sin perder una amplia proyección internacional, supo extraer las esencias de la música de su tierra natal. Su obra más célebre es la Sinfonía del Nuevo Mundo.
7 de septiembre de 2016
6 de septiembre de 2016
Miguel Cané
"Solo pensando en grandes cosas se prepara el alma a ejecutarlas." de Miguel Cané.(1851-1905) escritor que nació en Montevideo, pese a desde niño vivió en Argentina y figura en todos lados como escritor de ese país. Fue un escritor y político un representante fundamental de la llamada Generación del 80 de la Literatura argentina. Ocupó el cargo de Intendente de la ciudad de Buenos Aires, como también muchos otros cargos públicos: fue embajador y docente universitario. Su obra más conocida Juvenilia (1882).
Abel Soria, un recuerdo personal
Por Jaime Clara Fue en un verano furioso de hace muchos años, en que casi un niño, conocí a Abel Soria. Fue en los estudios de CW 41 Broadcasting San José, que ubicados en el fin de la calle Treinta y tres, 890, el número de puerta. Enfrente -donde hoy está la terminal de ómnibus- estaba el Club de bochas Artigas, aunque la memoria se nubla y lo recuerdo más como bar de copas, que de cancha de bochas. Cuando a las dos de la tarde atravesaba el inmenso patio de la radio, al fondo veía, en el estudio A, a la derecha, dos hombres con guitarra en mano, una suerte de "el gordo y el flaco". Uno de ellos era Angelito Rodríguez, ojo desviado, bigote finito, regordete, cara roja, siempre sonriente y el otro, Abel Soria, alto, siempre con un ritmo lento, pausado, cansino, de hablar reflexivo, voz gravísima, cara seria, pero amable y afectuosa. En el estudio C, a la izquierda, detrás de la consola, metida como una cuña entre dos inmensos platos o tocadiscos, la querida Margot Martínez, pasaba avisos, organizaba el programa El Fogón de la tarde, iba de un estudio al otro, fumaba un cigarrillo tras otros, y pegaba el grito con el que arrancaba la audición."Buuuuueeeeenas y saaaaaaaantas....." gritaban, los tres, al unísono.Abel Soria era una de las voces más conocidas de la radio, por sus payadas, por sus canciones, por sus relatos. Verlo en persona era como encontrarme con Mick Jagger, toda una celebridad para aquel niño, que veía a la radio, como una nave espacial. Era increíble ver, allí, en persona, a aquel hombre cuya foto, caricatura o nombre, era el mismo que el de la tapa de los discos que se pasaban por la radio. Para el niño era todo un descubrimiento.Soria llegaba siempre con paso cansino, a la misma hora. Su guitarra, en una mano y la carpeta cargada de papeles escritos a máquina, con sus nuevas canciones. Igual, tenía un memoria increíble. Siempre, no solo por sus canciones, dio la nota de hombre sabio. Jamás se lo vio nervioso, alterado, mucho menos despeinado. Siempre impecablemente vestido, demasiado formal para el humor que cantaba y recitaba, y el jolgorio en el que transformaba dos por tres, El Fogón de la tarde. Y a veces, hasta casi filósofo se ponía. Una suerte de Kant local. La regularidad y la sencillez de su vida lo marcaron, pese a ser un poeta reconocido en todo el país, y fuera de fronteras. Se dice que el filósofo alemán hacía un paseo todas las tardes a la misma hora, lo que permitía a los vecinos poner en hora sus relojes. De Soria, se podría decir lo mismo. Con el tiempo, Margot me dejó ser el operador el programa, me sentía en la gloria. Hoy, tantas décadas después, agradezco tanta generosidad.
Hay un razonamiento mezquino, que se escucha muy seguido, que dice que si alguien, Abel Soria en este caso, no fuera uruguayo y estuviera en otro país, sería una estrella rutilante. Hay que darle la razón a ese dicho. Por suerte, la editorial Planeta ha publicado, en los últimos años, varios de sus libros. Abel vendría esta semana a Montevideo, a presentar su nuevo trabajo, Sin fruncir el ceño. No pudo. Pero como todos los artistas, queda su vastísima obra, que en su caso, es acompañada de sonrisas que, como él mismo decía de su humor, "sonrisas que humedecen los ojos".
Angela Merkel
La canciller alemana Angela Merkel perdió ayer los comicios regionales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde se encuentra su distrito electoral, frente al partido de derecha Alternativa para Alemania
2 de septiembre de 2016
1 de septiembre de 2016
Sábado Sarandi
Fue una noche cargada de emociones. Gracias a todos los que estuvieron y nos acompañaron. Imposible nombrarlos a todos. A Claudia Amengual por la quijotada de haber realizado un libro que me llena de pudor, orgullo y responsabilidad, a Editorial Planeta Uruguay que confió en el proyecto y a Fernando Butazzoni por participar de la presentación.
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