
20 de mayo de 2010
17 de mayo de 2010
13 de mayo de 2010
Uruguayos: Julio César Parissi
Julio César Parissi nació en Montevideo en 1945. Su trayectoria más conocida es la de dibujante y humorista, aunque comenzó a publicar poesía y narrativa desde los 19 años, en diarios y revistas, en un principio en su ciudad natal y luego en Buenos Aires, donde se radicó en el año 1969. Está casado, tiene dos hijos y tres nietos. Desarrolla su trabajo en medios gráficos y audiovisuales.Publicó los libros colectivos de poesía "9 poetas", "Pequeña Selección", "Tres Poetas Orientales", "Poesía desde afuera" y "Laberintos". De manera individual publicó los libros de poesía "Mi bota está sangrando" y "Los hombres comunes" (todos en ediciones cooperativas, desde 1979 a 1984).
En narrativa publicó "La muerte es sueño y otros cuentos" (H&H editores, Argentina, 1999), y el libro de cuentos para niños “Kasogonaga, el dios rayo” (Santillana, Argentina, 2001), “Qué fue de ellos... El enigma de los etarras en el Uruguay” (Planeta, Uruguay, 2006). “Nos trajeron los barcos. Historias de padres y abuelos inmigrantes” (Sudamericana, Argentina, 2008).
En el concurso de cuentos “Juan Rulfo 2003”, organizado por Radio Francia Internacional (París), recibió el segundo premio (llamado premio “Casa de América Latina”) por el cuento “El corazón sin límites de Julián Carranza”. En el “Juan Rulfo 2007” fue primer finalista con el cuento “Nunca se supo de qué vivía Benítez”.
Como humorista lleva editados más de dieciocho libros de humor, en la Argentina, el Uruguay y España. Entre ellos se cuentan:


Ex presidente argentino Carlos Menem por JC

12 de mayo de 2010
Escritor peruano Alfredo Bryce Echenique por JC

11 de mayo de 2010
Noticias: caricaturista Lars Vilks atacado mientras hablaba de la libertad de expresión
El artista sueco que enfureció a ciertos sectores musulmanes por dibujar al profeta Mahoma con el cuerpo de un perro fue atacado físicamente el martes, luego que manifestantes furiosos interrumpieron su conferencia en una universidad sobre los límites de la libertad de expresión.
Lars Vilks dijo a The Associated Press que un hombre sentado en primera fila se abalanzó y le dio un cabezazo durante la conferencia, rompiendo sus lentes, pero sin causarle heridas.
No fue aclarada la suerte del atacante.
Un video del incidente en el cibersitio de un periódico sueco mostró a policías usando rocío de pimienta y bastones para controlar a varios manifestantes que gritaban "Dios es grande'' en árabe, después de que Vilks fue escoltado fuera de la sala de conferencias en la Universidad Uppsala. Vilks ha recibido numerosas amenazas por su polémica caricatura de Mahoma con cuerpo de perro, pero el incidente del martes fue la primera vez que fue atacado físicamente. A principios de año, la Policía estadounidense dijo que Vilks fue objeto de una conjura de asesinato en la que presuntamente participó Colleen LaRose, una estadounidense apodada "Yihad Jane'' y que encara ahora cadena perpetua. La detenida se declaró inocente. Vilks dijo que un grupo de unas 15 personas profirió gritos e intentó interrumpir la conferencia en la Universidad de Upsala antes del ocurrir la agresión física. La agencia noticiosa sueca TT dijo que la policía detuvo a dos personas.
Vilks pintó el dibujo hace más de un año después que 12 diarios daneses difundieran caricaturas del profeta que ocasionaron protestas en varios países musulmanes en 2006.
10 de mayo de 2010
6 de mayo de 2010
5 de mayo de 2010
Escritor Juan Capagorry (1934-1997) por JC

"Yo no creo que un sujeto pueda sentirse orgulloso de lo que escribe, porque es casi seguro que no lo escribió él. O por lo menos, no él solo. En lo que respecta a mí, que soy 'de segunda', lo que hago es tomar el material y, conociendo la historia de la gente, me tomo el atrevimiento de organizarles el pensamiento".
3 de mayo de 2010
Aníbal Troilo por JC
Sentí frío en esta cocina, toda blanca, otro sanatorio. Seguí callado. "Gordo", se asustó él, un poco. "Decímela", le mastiqué bajito y empezó a recitarla por el teléfono a las tres de la mañana, igual de bajito. "Es por si oye la vinagre", aclaró antes, pero él sabía también que era por su vergüenza de inventar tanta hermosura y tanta pena, como siempre.Al quinto verso yo tiritaba y lo frené. Que aguantara un minuto mientras iba a buscar un abrigo. Pero al salir ya me había olvidado y traje el fueye solamente. "Dale", le avisé, con el tubo apretado entre la oreja y el hombro, sentado en ese taburete blanco donde vos estás ahora, buscándole el tono y meta talón y talón, como si estuviera en la milonga cuando llega mi solo y dicen, no sé, que bramo o que me río para dentro con los ojos cerrados.A veces se le cortaba la voz y tosía mucho, pero no me negó ninguna repetida de un verso. Yo gatillaba notas bajas por la izquierda si el frío venía bravo, y cuando a él se le quebraba la garganta mandaba un picado brillante para aguantarlo, pero qué iba a poder yo, en esta cocina o morgue, si del otro lado estaba la muerte canturreando su propio tango.No me preguntes cuánto estuve con el fueye queriendo escapárseme de las rodillas, caliente como no lo había oído nunca, mientras en el teléfono me recitaban los versos de un misterio. Hasta que el instrumento se aflojó, quieto, respirando. El gato se me vino a refregar en las piernas, con el lomo erizado. Fragmento de "La noche de la cocina" del periodista Carlos María Gutiérrez